viernes, 13 de mayo de 2016

Responsabilidades con las mascotas en evento natural o antrópico



Ante la ocurrencia de un evento, una parte importante de los aspectos a considerar son las acciones que realizará en relación a sus mascotas. Por lo tanto, prepárese de la misma forma y con la misma convicción que lo hace con el resto de los integrantes de su grupo familiar.
Si analizamos lo necesario para mitigar y reducir los efectos de un evento ya sea natural o antrópico que lo afecte y por ende a su mascota, lo mejor es tener un plan para reaccionar ante este tipo de situaciones.
Si usted es dueño de una mascota, debe incluirla, es parte de la tenencia responsable.
Ocurrido un evento, la decisión más importante que debe tomar en primera instancia, es decidir si va a permanecer o evacuar su hogar. Si debe evacuar lo más importante para protegerlos, es llevarlos. Considere que si no es seguro para que usted permanezca, entonces tampoco lo será para ellos.
Es fundamental que elabore una planificación alternativa en caso de no poder llevar a su mascota, especialmente si usted es trasladado a un refugio público, debe aceptar y comprender que posiblemente los animales no sean permitidos en el interior. Para ello considere a sus amigos, vecinos y familiares asegurándose de tener siempre un lugar disponible donde evacuarlos, tenga en consideración que nadie va a cuidarlos con el mismo esmero y cariño que usted. Por ello sea cuidadoso al elegir.
Independiente de la situación a la cual se vea enfrentado, considere los siguientes tips: 
  • Alimento: Guarde alimento al menos para tres días en lata o containers sellados.
  • Agua: Almacene agua para tres días, considere envases pequeños de fácil transporte adicionales al consumo que Ud., tiene considerado para su familia.
  • Kit 1° auxilios: Historial médico y medicinas, consulte a su veterinario. Además debe incluir: vendas; tijeras; cinta para vendaje; antibiótico en crema; insecticida para prevenir pulgas y garrapatas; guantes de látex, alcohol isopropílico y solución salina.
  • Collar con identificación: Debe indicar si se encuentra vacunado contra la rabia, si posee chip o cualquier otro tipo de sistema de identificación. En lo posible guarde la documentación relacionada a registro o tenencia, fotografías e información de vacunas en bolsa impermeable y añádala a su equipo. Cuanto más información aporte, le será más fácil demostrar su propiedad de ser necesario. De ser posible, consulte a su veterinario sobre la implantación de microchip e inscríbalo en una base de datos. (envíe por mail todos los antecedentes de historial y registro a quienes sean sus posibles apoyos para mantener un respaldo de su pertenencia e información para su cuidado).
  • Bolso portador, correa: Según el tamaño de su mascota, es práctico contar con este tipo de elementos.
  • Sanidad: Incluir caja de arena si es el caso, periódicos, toallas de papel, bolsas de basura de plástico y cloro doméstico para satisfacer las necesidades de sanitización de su mascota.
  • Items para el estrés: Ponga juguetes favoritos, golosinas o ropa de cama en su kit., en general artículos familiares que ayuden a reducir el estrés de su mascota.
  • Elementos de abrigo: en el mercado existe un diversidad de chalecos de emergencia para mascotas.
  • Si posee aves, asegúrese de que esté enjaulada y la caja cubierta para garantizar la seguridad y la luz filtrada.
Tenga conciencia de cuanto más medias adopte para cuidar a su mascota, le ayudará a ella a sobrellevar el estrés, mayores comodidades para sobrevivir y facilitará las acciones de los respondedores para apoyarla.
Finalmente, si no existe ninguna posibilidad de llevarla con Ud., y no pudo encontrar un lugar alternativo por no conocer a nadie o por falta de tiempo y debe obligatoriamente en el interior de su casa (sólo como último recurso), aun considerando que puede poner a su mascota en peligro, al menos adopte las siguientes medidas:
  • Déjela en un área segura en el interior de su vivienda, pero jamás encadenada en el exterior.
  • Deje ollas con agua en el piso para que tenga acceso en primera instancia. Retire la tapa del estanque del inodoro, eleve el asiento y asegure la puerta del baño para que permanezca abierta, junte agua en una tina, lo suficiente para que beba, pero no se ahogue, dependiendo del tamaño de su mascota.
  • Ponga en la puerta de acceso, información que indique que en su interior se encuentra su mascota, en qué sector la dejó y número telefónico de contacto (suyo y de su veterinario). 
Los eventos naturales y/o antrópicos, afectan por igual a humanos y animales, faltando mucho terreno por avanzar en esta materia, es preciso tomar conciencia del cuidado y medidas requeridas para apoyarlos. Actualmente, se están desarrollando programas de capacitación por entidades particulares que abarcan estos aspectos y están dirigidos tanto a los primeros respondedores como a la civilidad en general. ¡Infórmese!

jueves, 12 de mayo de 2016

Military intelligence in disaster support.



It has become more usual to use human and material military resources on disaster support. They (Armed Forces) possess skills and technology to participate in an effective way on supporting disaster operations. Although, these kinds of activities are not their primary role of employment, they have adapted their training and equipment, representing a significant and strong force in presence, with enough capacity to be logistic and operational self-supported. These characteristics, allow them to help local authorities in the affected area, to deliver water, food and supplies for victims. Besides, with their presence, they contribute to create a security environment, ensuring calm to affected people, responders and disaster relief agencies and organizations, restoring the state of normalcy in the shortest time possible.
As it is known, for its operations, the Armed Forces require an intelligence system to allow them to obtain information about the opponent (threat) and the operating environment (weather, terrain, roads, waterways, etc.) both to fulfill its mission and to protect their forces.
Basically Intelligence is processed information, obtained from different sources and oriented to various areas of interest, determined according to the type of support required or organization that requests, but this intelligence, which has a high value in terms of situational awareness, can also be used in disaster situations. International experiences, highlight the capabilities and flexibility possessed by military means, providing valuable support in the affected areas.
Normally, there are various disciplines of intelligence, classified according to the source from which the information is obtained. The acronym is according the method and technology used to collect the information:
HUMINT (Human Intelligence)
It contributes to supplement the information obtained by the other disciplines through information based on a history that cannot be obtained by sensors. This activity is performed by civilians (victims), responders and military personnel; this is generally the most accurate information obtained from the event site.
IMINT (Imagery Intelligence)
Depending on their capabilities, it is which provide more products, on the widest range through images and videos, according to the requirements of the different organizations involved.
SIGINT (Signal Intelligence)
The frequency scanning, allows locating distress signals issuable by survivors through various electromagnetic emitting means.
OSINT (Open Source Intelligence)
It is obtained from open sources of information and corresponds to the first record provided by locals posted or published via information media. this information background will be considered for the first analyzes of the extent of the damage in the affected area.
This information transformed into intelligence, generally is aimed to:
  • Detect threats that may affect compliance support and rescue tasks.
  • To produce intelligence for decision-making process, allowing planning and readjusting priorities.
  • Monitor the development of activities on benefit of responders agencies, governmental and non-governmental organizations involved, offering products (situation reports, weather conditions, transit routes etc.) quickly and efficiently.
It is essential that community knows how the military can support their management and how to apply for this support. Typically, organizations tend to focus their request focused on the means and not in the required product. Proper form is:
Example: "to know if the bridge located in the FDS45 route is operational" or " to know the percentage of passable routes in the affected area ", etc., but not request this: “I need a helicopter to verify the DFS45 bridge”. Don´t worry, intelligence function will know how to get the information!
However, it is understandable that for some organizations also will be more helpful obtain images or raw information from the affected area, in order to get  aspects of their own interest. This does not detach the authority’s responsibilities to know the operational state of basic services and critical infrastructure through their own resources. Although this, they can rely on intelligence which is provided military forces for more specific analysis.
The timely dissemination of the products to the various organizations responsible for mitigate the effects caused by natural or antrophic event, will allow planners to conduct a preliminary assessment of the situation, to determine the immediate needs and start planning for recovery and reconstruction.
The support which can be provided by  the Armed Forces through by the intelligence function it is of high value, allowing:
  • To get real time information,
  • Make an initial assessment of the magnitude and the existing damage,
  • To Provide a background that allow advice on security related risks (aimed at providing prevention, public safety, etc.),
  • To get background information on critical infrastructure protection,
  • To identify areas of potential danger,
  • To determine areas of walkability,
  • To determine initially via images, the structural condition of works of art (bridges, hospitals, dams, etc.),
  • To locate survivors, etc.
In short, the gathering information capabilities of defense forces are an excellent support. Coordination is essential for effective use of the means, since it minimizes duplicity, so it is required to be very specific on what you need to know, when you need the information and the intention, in order to give the best orientation to intelligence function to satisfy your request.

martes, 3 de mayo de 2016

En busca del liderazgo y la competitividad logística.



Planteo la importancia que tiene una adecuada visión en materia del tipo de servicios logísticos que Chile, busca desarrollar para su comercio marítimo, mediante proyectos que le permitan hacer frente a la demanda futura.
Los nuevos proyectos logísticos, constituyen un aliciente para el desarrollo empresarial ligado al rubro marítimo. Sin embargo, pareciera que la prestación de servicios que aporten valor agregado y estimulen  el desarrollo local, no se encuentran contemplados en ellos.
El empoderamiento de la ciudadanía, también ha influenciado en el modelamiento de los proyectos, toda vez que aspectos ligados al desarrollo urbano en materia de sostenibilidad  y medio ambiente, han adquirido mayor preponderancia en los análisis e implementación de proyectos e incluso constituyen criterios por parte de los proveedores que exigen este tipo de políticas de impacto socio-ambiental, al momento de concretar acuerdos comerciales.
Ante un escenario internacional adverso, generado por la incertidumbre en materia de moderación del mercado de valores, condiciones comerciales y alta competitividad, el ambiente se presenta de manera hostil. Lo anterior, requiere a nivel latinoamericano adoptar medidas que motiven las inversiones y estimulen el movimiento comercial.
Por su ubicación geográfica, Chile se encuentra alejado de sus mercados objetivos (Asia, EE.UU. y Europa) para el desarrollo de su comercio exterior. Cuenta con un total de 48 puertos privados (graneles y carga general) y concesionados (contenedores) a través de los cuales se comercializa la manufactura y bienes de consumo.
A pesar que el país ha tomado medidas para enfrentar el crecimiento del movimiento mercantil marítimo, estos se prevén no serán suficientes en un futuro no muy lejano. No obstante, este desarrollo, a juicio del infrascrito, sólo se ha efectuado de manera parcial; ya que sólo se han considerado medidas mitigadoras relacionadas a la incorporación de tecnología asociada a control, manejo de flujos de carga, operación de nuevas grúas, capacitación del personal (para utilizar la nueva tecnología) y principalmente la ampliación de superficie de frentes de atraque de naves.
Cabe destacar, que considerando al gran número de actores que intervienen, entre los que se cuentan los correspondientes a entes fiscalizadores[1] y aquellos que intervienen directamente en todo el proceso de transferencia de la carga[2], dichos logros no fueron fáciles, toda vez que se tuvo que lidiar con diferentes actores públicos y privados, que de una u otra forma, intervienen en diversos aspectos del quehacer mercantil marítimo, unos más comprometidos que otros por sus intereses, sumado a los de la civilidad también afectada por la alta confluencia de transportes y movimientos (aunque el sector comercial y turístico valora este tipo de crecimiento) cuando se desarrolla un mejoramiento de la infraestructura portuaria, en armonía con el entorno urbano.
A pesar de los esfuerzos desarrollados por el Ministerio de Transporte y Telecomunicaciones, quizá, se requiere contar con un ente coordinador interministerial, que además coordine la gestión portuaria nacional de forma integral, para aunar esfuerzos e imprimir la prioridad que requiere el sector marítimo a nivel nacional. Aspecto que se acentúa ante la carencia de una política nacional logística, que contribuya con el establecimiento de estrategias, la materialización de acciones y políticas que permitan un desarrollo armónico y eficiente del comercio marítimo chileno.
Prácticamente, los proyectos son impulsados principalmente por los actores relacionados directamente al ámbito marítimo.
Es menester indicar, que se encuentran en análisis proyectos de mejoras portuarias, que de no materializarse, no permitirán afrontar la demanda que se generará en la próxima década. De estos, si bien intentarán dar una solución a la demanda, no se vislumbra que contemplen un desarrollo integral desde el punto de vista logístico, como centros de excelencia en materia organizacional e integral para adicionar competitividad y hacerlos atrayente respecto de otros países en la región, especialmente por su ubicación geográfica.
Se están haciendo mejoras, pero no será suficiente, si no existe una planificación de largo plazo y con una visión de desarrollo integral de la cadena logística, no sólo portuaria. Más difícil aún, será, si no existe un compromiso y una política que facilite el desarrollo al respecto.
Si bien durante los años anteriores, la variedad de acuerdos comerciales alcanzados permitió impulsar las exportaciones, en la actualidad, uno de los principales retos que se presentan es garantizar la competitividad de forma sostenida mediante el incremento de capacidad y la reducción de costos. Para esto, es fundamental contar con la infraestructura adecuada no sólo en puertos; si no que además en el sistema de conectividad que permita acercar la carga hacia estos y viceversa para distribuirla; es decir una adecuada relación entre el hinterland[3] y el foreland.
La armonía entre las vías de conectividad y facilidades multimodales, debe ser realizada, no sólo como un tema de resiliencia en un país que frecuentemente sufre embates de la naturaleza; si no como una manera de presentar distintas alternativas a los usuarios y como una forma de facilitar la regulación de los flujos de carga en relación a las operaciones de los puertos y los diferentes procesos que conlleva, pero además como la búsqueda de una integración de procesos menores que permitan aportar valor agregado a la cadena.
En poco más de una década, tanto San Antonio como Valparaíso, alcanzarán su punto de saturación en las operaciones[4]. Acorde con el Informe de Infraestructura Crítica para el Desarrollo[5], asume que la proyección de las demandas para ambos puertos el año 2024, sería de unos 4,6 millones de TEUs[6], considerando que su capacidad de referencias es de 4,7 millones de TEUs, haciendo patente la necesidad de contar con nuevas capacidades portuarias.

Este incremento en el volumen, es motivado por el desarrollo de naves con una mayor capacidad de transporte. Considerando que en 1990 recalaban naves de 2000 TEUS con una eslora[7] de 200 mts., actualmente llegan por sobre los 9500 TEUS y 300 mts, de eslora aproximadamente. Lo que constituye un incremento sustancial y no sería ilógico pensar que en un futuro próximo, se requiera recibir naves de 12500 TEUS y 366 mts.(planificación a largo plazo). Incluso, los nuevos tratados comerciales, especialmente con el mercado asiático, perfectamente puede hacer prever que podría requerirse estar en condiciones de contar con la capacidad de recibir naves de 18000 TEUS, donde la economía de escala favorece  a quienes presenten las condiciones para ello.
Junto a lo anterior, es importante considerar la posición geográfica de Chile en relación a sus vecinos y su participación (colaboración) en el desarrollo de ejes de integración. La Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana (IIRSA), integra las regiones chilenas: Metropolitana, IV, V, VI y VII, a través de los denominados Ejes de Integración y Desarrollo (EID)[8], con puertos, centros económicos y ciudades de países como Argentina (Mendoza, San Juan, La Rioja, San Luis, Córdoba, La Pampa, Santa Fe, Salta, Buenos Aires, Entre Ríos, Corrientes, y Misiones), Brasil (Rio Grande do Sul, Santa Catarina, Paraná, San Pablo y Minas Gerais), Paraguay (Región Oriental) y Uruguay. De esto, las vías de comunicaciones en Chile, en general poseen muy buenas condiciones y estándares. Sin embargo, ya acusan síntomas de saturación, constituyendo una alerta para motivar el desarrollo de otros medios y de esta forma facilitar la multimodalidad.

Puertos chilenos[9]
Por el tipo de producción que se realiza en las diferentes regiones, los puertos se han orientado a movimientos de cargas específicas, a saber: en el norte del país, los puertos principales son privados y utilizados, para el movimiento de graneles relacionados con el sector minero o recepción de combustibles principalmente. Concentran el 26%[10] de la carga total del país. Cabe señalar, que además, desempeñan una importante función en materia de transferencia de carga hacia y desde países colindantes, especialmente en el caso de Bolivia, lo que se realiza a través los puertos de Arica, Antofagasta e Iquique.
Zona centro norte: transfiere el 15% de la carga nacional, principalmente  productos mineros, destacándose los puertos de Caldera, Coquimbo y Huasco.
Zona central, representa el 34%, correspondiente principalmente a Quinteros (recepción y distribución de combustibles); San Antonio (contenedores y graneles); Ventanas (graneles) y Valparaíso (contenedores), en este último, se destaca el hecho del creciente movimiento de turistas provenientes de cruceros turísticos.
La zona centro sur, aporta con 19% de la carga que corresponde a minería y forestal. A través de los puertos de Talcahuano, Penco, Lirquén y Coronel.
Por su parte la zona sur, participa con sólo el 6% de las carga, con productos relacionados al área forestal, acuicultura, graneles, etc., pero con más del  64% del movimiento de naves. Dado el alto atractivo turístico de la zona y las características geográficas, el transporte marítimo es el motor principal de desarrollo en ella. Considera los puertos desde Puerto Montt, Calbuco y  Chacabuco. Además de Punta Arenas (combustible y carga de contenedores por cabotaje).
En resumen, 17 puertos se encuentran orientados al ámbito petrolero y 15 para transporte de minerales, que corresponden a puertos industriales de uso privado (total 32). Además de 15 puertos comerciales privados de uso público, en los cuales operan todo tipo de naves y cargas.
Actualmente existe una creciente demanda nacional por generar un desarrollo integral que a su vez inyecte un equilibrio territorial. Esto, con el fin motivar el avance y aprovechar el diverso potencial que posee cada región del país.
No cabe duda, que nuestra mayor fortaleza es de cara al océano pacífico, de ahí que su insuficiente crecimiento afecta directa o indirectamente el desarrollo del hinterland. Aunque tampoco se puede esperar que este desarrollo sea simultáneo; ya que obedece a las diversas realidades de cada zona.
Principalmente, el denominado Puerto de Gran Escala (PGE) o “Megapuerto” en la Zona Central, (considera su realización en San Antonio o Valparaíso), es la gran apuesta de Chile como contra medida a las necesidades del mercado y especialmente de sus vecinos. Lamentablemente, por diversos factores, sigue en fase de estudio en el gobierno. El tiempo corre y las resoluciones (no exentas de consideraciones políticas), se retrasan, aspecto que tiene intranquilo a quienes ven desde fuera la necesidad de iniciar con prontitud el proyecto, a pesar que la iniciativa se encuentra incluida a nivel del Programa de Gobierno, y contemplada en la Agenda de Productividad Innovación y Crecimiento[11], pero las cifras son claras, es necesario crecer.
Chile requiere responder a la creciente demanda del comercio marítimo. En el caso de Valparaíso, este se prepara mediante proyectos en materia de infraestructura para generar condiciones que permitan recibir buques Post-Panamax, incrementando su capacidad en un 73% lo que lo proyectaría hasta el año 2025 y 2045 si se materializan otras extensiones en la zona.
Las inversiones contempladas en Valparaíso, son:
  • Extensión del Terminal Pacífico Sur (TPS o Terminal 1) en 120 metros, lo que permitirá a mediados del año 2016 contar con un frente de atraque que alcanzará los 740 metros. Junto a lo anterior, está considerada la implementación de tecnología de punta y grúas de última generación. Los trabajos se encuentran en ejecución y permitirá recibir hasta dos buques clasificación Post-Panamax.
  • Otro proyecto, correspondería a la construcción del Terminal Cerros de Valparaíso (TCValp o Terminal 2), que también facilitaría el atraque de dos Post-Panamax.
  • En el denominado sector Yolanda, estaría también considerada una expansión de la superficie de atraque de naves, está última a través de la construcción de un terminal que permitiría recibir hasta tres buques Post-Panamax. 
A pesar que los estudios se encuentran finalizados, no ha habido pronunciamiento por parte del ejecutivo en relación a la materialización en Valparaíso.
Por su parte San Antonio, ha propuesto realizar obras que consideran una superficie cercana a las 60 hectáreas, junto a nuevos muelles con mayores capacidades de frentes de atraque. Es así, que el proyecto considera dos terminales grandes, uno denominado terminal Sur 1 y otro denominado terminal Sur 2, que se encontraría en el extremo oeste del puerto. Dichos terminales, tendrían una longitud de 1.780 mts. de muelle, lo que le permitiría recibir de forma simultánea, hasta cuatro naves clase E[12]. A lo anterior y dadas las condiciones geográficas del sector, contaría con una capacidad total de 6 millones de TEUs al año.
 Zona Externa de Apoyo logístico (ZEAL)
Chile, ha sido capaz de ejecutar mejoras en su sistema portuario en los últimos 15 años, con el fin de presentar  condiciones favorables en materia de superficie de atraque a nuevas naves, complementado con el desarrollo de  Zonas de Extensión de Apoyo Logístico[13] (ZEAL) como plataforma de control y coordinación logística, que han facilitado el descongestionamiento del borde costero, reduciendo además los tiempos de espera de los transportes y flujos internos en los traslados. Asimismo, ha incorporado tecnología e incrementado la capacidad de grúas. Lo anterior, motivó la inversión y competencia destacándolo entre sus pares.
Valparaíso, posee una zona denominada ZEAL, que cuenta con un antepuerto terrestre, en la cual se ejecutan las principales actividades fiscalizadoras de carácter obligatorio a la que debe ser sometida la carga. Abarca una superficie total de 37 (has.), organizadas en: zona de actividades obligatorias (ZAO, de 17 has.) y zona de servicios especiales (18 has.). Además de una posible extensión 12 (has.). Su ubicación, se encuentra alejada de las instalaciones portuarias y en una zona que no ofrece conectividad multimodal; excepto a otras carreteras.
Si bien constituye de cierto modo una “plataforma logística”, las instalaciones sólo albergan servicios de índole fiscalizador y coordinador de carga, no aportando acciones que entreguen mayor valor agregado y generen desarrollo local. Los proyecto de viales de las carreteras circundantes (que ya muestran signos de congestionamiento) y líneas férreas, pareciera no ofrecer nada interesante en materia de nodo logístico.
El Ministerio de Transporte, ha convocado a diversos actores entre los que se cuentan: los ministerios de Hacienda, Obras Públicas, Desarrollo Social, Economía, empresas portuarias de la V Región, la Empresa de Ferrocarriles del Estado (EFE), y el Sistema de Empresas SEP[14], con el propósito de realizar los análisis técnicos necesarios para decidir dónde realizar el proyecto en comento, el que debiera materializarse durante la primera mitad de la próxima década. Independiente de donde se realice, acorde con la información disponible, sólo hace prever que se trataría de un puerto HUB sin servicios adicionales que pudieran entregar un valor agregado y hacerlo más competitivo. Es decir, sólo buscaría ampliar las actuales capacidades de descarga, trasbordo y transporte de la carga.
Cabe señalar, que en diversos foros y seminarios, las autoridades locales y empresarios de San Antonio y Valparaíso, esgrimen de forma más apasionada unos que otros, sus argumentos sobre las bondades que representan sus respectivas localidades y pocos apoyan una posible complementariedad entre los puertos mencionados, incluso adhiriendo otros que también podrían aportar con sus condiciones de infraestructura y conectividad al desarrollo de un polo económico sumamente atractivo. Fundamental es lograr aunar criterios e intereses de las partes y no sólo verlo como la oportunidad de inversión para una determinada ciudad.
Es lamentable, ver como proyectos tan ambiciosos y con un enorme potencial, no se inician desde ya, bajo una visión integral de complementariedad en la cual ambos puertos se potencien. Las exigencias del comercio marítimo serán demandantes y no existe espacio para desarrollos con visión restringida; es decir, es la oportunidad para incluir servicios logísticos que impriman un valor agregado al tratamiento de la carga, que vaya más allá de la sola transferencia de contenedores, haciéndolo aún más competitivo.
Por las características del tipo de operaciones logísticas que participan en la cadena del proceso comercial marítimo, si se mantiene sólo con vistas a convertirse en puerto HUB, se dejaría de lado un potencial aún no se ha explotado plenamente en Chile, y que corresponde a todas aquellas actividades complementarias que podrían concentrarse en una gran Zona de Actividades Logísticas (ZAL), en la que se integre un universo de actores que permitieran tratar la carga e imprimirle un valor agregado.
Estos polos comerciales, si son desarrollados de manera armónica e integral, son espacios ideales, privilegiados, capaces de imprimir una dinámica atractiva en la que participa la tecnología, innovación y creatividad, para entregar soluciones específicas a las necesidades del mercado y especialmente de los clientes, en busca de la fidelización de estos. Es decir, más allá de la transferencia de la carga, ofrecer un entorno integrado con diversas empresas de servicios logísticos especializados, que abarquen las más diversas áreas como procesamiento industrial embalaje, distribución, clasificación, etiquetado, congelamiento (schock), descongelado controlado, order picking, etc. 
El  desarrollo de infraestructura logística que acompaña este tipo de emprendimientos, representa un beneficio, toda vez que permita incorporar nuevos actores al proceso, de otra forma será crecimiento sólo para unos pocos (generalmente aquellos con mayor fuerza de capital). Desafortunadamente, pareciera que el motor impulsor de todo esto es el sector privado, especialmente quienes se encuentran en contacto más directo con el mar y no se vislumbra una visión integradora y largoplacista, que aúne los intereses de todos los actores e integre a otros que perfectamente agregarían valor al proceso, constituyendo un factor diferenciador, ofreciendo elementos adecuados a las necesidades de los clientes y no sometiendo a estos a opciones rígidas producto de las infraestructuras desarrollada.
En pocas palabras, ofrecer lo que pocos entregan …………
[1] Proveedores logísticos, Operadores portuarios, permanentes y ocasionales, Importadores y exportadores Agencias navieras, empresarios navieros, Armadores y Autoridades pertenecientes a la administración del puerto y terminales concesionados. Sumado a los medios de transporte: camiones y ferrocarriles, etc.
[2] Dirección Gral. del Territorio Marítimo y MMN (DGTM), Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), Servicio General de Aduanas, Servicio Nacional de Salud,  Servicio de Impuestos Internos (SII), Servicio Nacional del Trabajo, Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), entre otros.
[3] El hinterland es un territorio o área de influencia. Específicamente, según la doctrina del hinterland, este concepto se aplica a la región interna situada tras un puerto, donde se recogen las exportaciones y a través de la cual se distribuyen. En un sentido más amplio al anterior, el término se refiere a la esfera de influencia de un asentamiento. Es el área para el cual el asentamiento central se constituye en un nexo comercial  y el foreland, se refiere a la zona comprendida desde el puerto hacia el exterior, y está definida por las vías de comunicación generadas por los tráficos marítimos vigentes y potenciales, incluyendo sus conexiones o puertos de transbordo. https://www.google.cl/search?q=Guzm%C3%A1n+Loezar+F.+2002&oq=Guzm%C3%A1n+Loezar+F.+2002&aqs=chrome..69i57.299123j0j7&sourceid=chrome&es_sm=93&ie=UTF-8#q=Guzm%C3%A1n+Loezar%2C+hinterland “Hinterland y foreland de los puertos. (Guzmán Loezar F. 2002)
[5]  http://www.cchc.cl/uploads/archivos/archivos/Infraestructura-Critica-para-el-Desarrollo_2014-2018.pdf
[6] Twenty feet Equivalent Unit, una unidad de carga que equivale a un contenedor de 20 pies de largo, por 8,5 de alto y 8 de ancho.
[7] Longitud que tiene la nave sobre la primera o principal cubierta desde el codaste a la roda por la parte de adentro.
[8] http://www.iirsa.org/Page/PageDetail?id=124&menuItemId=68
[12] El Emma Maersk es propiedad de la compañía danesa A.P. Moller-Maersk, la más grande del mundo en lo que respecta a transporte marino. Este buque portacontenedores está catalogado en un clase única denominada Maersk E, con capacidad para 11,000 TEU.
[13] Zona de inspección y coordinación con terminales, un extraportuario y una zona de servicios a la carga, todo en una sola instalación. Esta es la plataforma logística de carga más dinámica que integra todos los servicios a la carga desde consolidado y almacenaje hasta la inspección de todos los entes gubernamentales.
[14]  Comité creado por la Corporación de Fomento de la Producción –CORFO como organismo técnico asesor del Estado, en relación a la evaluación de la gestión y del gobierno corporativo de las empresas del sector estatal, que se relacionen con el Gobierno a través de los distintos Ministerios http://www.sepchile.cl/nuestra-organizacion/quienes-somos/?no_cache=1

martes, 26 de abril de 2016

The supply chain management in disaster response.



Along with the optimal use of emergency responder’s means, the second problem is generated on the Supply Chain Management (SCM) upon the occurrence of a disaster. This is mainly, because there is no administration with an adequate emergency response capacity with such magnitudes backing.
Regarding the phases in Disaster Management (DM), practically the vast majority agrees with these four[1]:
  • Prevention and Mitigation,
  • Preparation,
  • Response,
The reader, will agree that it is impossible to use and sustain the Supply Chain (SC) in an effectively way, without having developed it properly in stages prior to response. Therefore, the need to generate meeting points, coordination and collaboration in this field among all the actors, is something essentially inevitable.
Except on the first phase, in which the regulatory framework will allow the SCM planning, on the next phases, the logistics cycle (requirements determination, acquisition, distribution) is basically involved, either physically or theoretically, as appropriate.
However, it is essential to consider a logistic vision during the development of rules and regulations at the first phase, in order to generate an appreciation and sensitivity from who will be responsible on materializing the SCM.
Now, the problems generated in the SC, not only affects the way how is materialized, since it also requires considerations on Integrated Logistics Support (ILS[2]), aspects of vital importance for logisticians, since that determines the equipment’s cost, to perform logistic support tasks, ensuring operational readiness throughout their entire life cycle. A determining factor when SC means must be considered, especially for disaster response.
Whereas, the degree of response is directly proportional to the magnitude of the event impact in an area ratio, which is logical, there are factors that affect directly to the SCM, influence the quality of service and the speed with which it materializes:
  • Geographic location.
Especially if the affected area are concentrated major logistics centers of the country, where potential humanitarian help it may be destroy. As well, excessive concentration of resources, could avoid an optimal use.
  • An adequate resilience capacity of the SC and SCM
It is necessary to have a hierarchical structure to integrate and coordinate the civic-military support, with a flexible planning, to obtain, transfer and deliver aid with the flow that is required (lead time), reacting to unexpected changes caused by other events catastrophic or factors that may alter the demand. Besides an alternative plans to react and to maintain resilience.
This will improve efficiency and effectiveness, which means less time and more lives saved, when it comes to humanitarian support tasks.
  • Connectivity for the affected area.
It will require the use of various means of transport, including intermodal, where military means acquire an special value for their capacities.
When one of these three factors is affected, critical situations happen, e.g.: Valparaiso (Chile), where the collection centers collapsed for excess of aid sent it to the affected area or the shortages generated, in places further away after the 2010 earthquake.
So, the SCM importance acquired, is vital for a proper coordination and disaster assistance; because it will integrate the efforts and resources of state organizations, civil society organizations and suppliers (national and / or international), optimizing processes and reducing response times.
This is a pending task in Chile, which requires urgency and a cross participation covering all sectors and actors, which contribute to the tasks of humanitarian aid. Here, logisticians have much to say.
The risks associated with our history in terms of natural and anthropic disasters, added a high degree of operational risk. We have events with high impact on the supply system of basic services, connectivity, food resources, shelter and protection. Where a lack of preventive culture is clear!
With so many events occurred to date, we should have standard models to deal moderately with almost everything, but it seems that more and more actors are involved without a coordinating body, which does not allow an adequate SCM.  This potentially can create a "disaster" from a logistic point of view.

Su entorno es más frágil de lo que UD. cree



En plena zona urbana, nadie piensa que el enfrentar una crisis pueda ser realmente difícil; ya que se cuenta con todos los servicios básicos disponibles, lo que hace poco probable que un desastre los pueda afectar. Sin embargo, el desborde del río Mapocho en Chile, demostró que esto puede tornarse sumamente adverso, incluso en los sectores más acomodados.
Con la ocurrencia de un solo evento[1], que tenga repercusiones en uno o más de estos factores: protección, alimentación, transporte, energía y salud, su bienestar y seguridad cambiarán drásticamente.
A pesar de existir toda una corriente en materia de preparación individual para emergencias (Preppers / Survivalist[2]). Esto, todavía no se ha internalizado en nuestra sociedad y pareciera en primer lugar, que todos ven como algo poco probable que los afecte un evento y en segundo término, la sociedad está convencida que la responsabilidad descansa netamente en las autoridades, pero resulta que cada individuo puede perfectamente contribuir a mitigar los efectos que ocasionaría un eventual incidente, adoptando simples medias y con una pequeña inversión inicial.
Analizaremos cómo se puede reducir el impacto de eventos en los factores indicados en párrafos anteriores:
Protección (abrigo)[3]
Toda vez que ocurre un evento que desencadena en emergencia / desastre o catástrofe, el impacto es mayor especialmente en zonas urbanas, principalmente por la alta concentración poblacional que hay a diferencia de los sectores rurales, dificultando la gestión del desastre (Disaster Management, DM). Sin embargo, en zonas rurales, se debe lidiar con impactos favorecidos por la precariedad de los asentamientos, falta de servicios básicos (aunque de cierta forma, tienen un mayor grado de resiliencia que las personas que habitan en sectores urbanizados), inestabilidad de las ubicaciones en que se encuentran las localidades y la mala calidad de construcción y materiales empleados para ello. En cambio, en las zonas urbanas, todo se agrava, al existir mayor cantidad de residentes por metro cuadrado y porque las condiciones sanitarias recrudecen a velocidad exponencial, especialmente en edificios.
Cuando el inmueble queda imposibilitado de ser habitado por sus integrantes; ya sea por destrucción total o parcial, a causa de diversos efectos (agua, fuego, movimiento telúrico), el objetivo más urgente es proporcionar abrigo a las personas, que les permita protegerse y asegurar su salud e integridad.
Las personas desamparadas (homeless), son quienes se encuentran en mayor desventaja al no poseer red apoyo familiar y porque  generalmente albergan en sectores altamente peligrosos y expuestos.
El resto de la población que no cuente con apoyo de familiares o vecinos por estar ubicados en otras zonas o encontrarse en las mismas condiciones de desamparo, requerirá también de albergues y a pesar de lo que se piense, puede que no deseen ser trasladados a sitios habilitados para tal efecto. Esto último, por diversas razones como sentimientos de arraigo a sus pertenecías o alejamiento de su comunidad.
Además, diversas consideraciones deben ser tomadas en cuenta al establecer un sitio de albergue, como poseer servicio médicos para persona con afecciones serias que no requieren hospitalización, pero si tratamientos médicos y medidas estructurales especiales debido a sus discapacidad.
Si vive en un edifico (cuando las condiciones estructurales lo permitan) y no quiere ser trasladado a un albergue, debe considerar que la falta de agua generará graves problemas sanitarios. Asimismo, el acceso a pisos superiores sin energía será otro problema. Si vive en casa, debe poseer una carpa apropiada al número de integrantes que habitan el inmueble. Actualmente, existen en el mercado todo tipo de carpas desde aquellas destinadas sólo al alojamiento, hasta otras que permiten contar con espacios destinados a comedores. En una versión más onerosa están las denominadas campers.
Cualquiera sea su tipo de habitat, el equipamiento básico recomendable para establecer un refugio:
  • Saco de dormir (adecuado a las temperaturas más bajas que se registren en la zona afectada), son fáciles de lavar, limpiar y almacenar.
  • Ropa de abrigo.
  • Lámpara (pila, gas, solar, guirnaldas led)
  • Cocinilla (policombustible, anafe eléctrico)
  • Baño químico.
  • Elementos de cocina.
  • Depósito para almacenamiento de agua[4] y combustible.
  • Víveres en conserva, congelados (si cuenta con electricidad), raciones de combate (Meal Ready to Eat, MRE.)

Alimentación
Lo normal es que cada residencia cuente con una despensa de alimentos que le brinde autonomía para dos o tres semanas, en alimentos perecibles y no perecibles, factor que se ve fuertemente afectado al no contar con electricidad, para conservar apropiadamente estos últimos.
A parte de las típicas conservas de frutas y legumbres, existen platos preparados enlatados, que son ideales para este tipo de situaciones.
Considerando que el 75% o más de los alimentos que se conservan en una despensa requieren agua para su preparación, es un aspecto no menor cuando esta escasea.
La experiencia indica que una familia debe tener alimentación para a lo menos una semana por cada individuo.
Al respecto, existe en el mercado una gran variedad de comidas de uso militar MRE, con una duración de cuatro años y una amplia variedad de menús, según el país que las elabore. La principal características fuera de poseer media ración y ración completa (24 horas dos comidas), es que cuentan con un novedoso sistema de calentamiento sin llama (Flameless Ration Heater, FRH)[5].
Transporte
La interrupción del transporte, tiene un fuerte impacto en el funcionamiento normal de una ciudad. La interconexión vial es cada vez más compleja y obedece a modelos de simulación que considera altos flujos entre los diferentes nodos de conectividad que componen la red pública de transporte, lo que normalmente genera puntos altamente vulnerables como las rotondas, que se convierten en verdaderos cuellos de botella ante la ocurrencia de un incidente.
La complejidad de las autopistas y su diseño normalmente orientado a aliviar el flujo interno de la ciudad, son en realidad sumamente complejas cuando se trata de evacuarlas, ya que concentran a un gran número de vehículos con salidas distantes unas de otras y que generalmente desembocan en calles, incapaces de soportar el flujo vehicular necesario.
Este factor afecta inmediatamente a la cadena logística, en materia de abastecimiento y de tiempo de respuesta de parte de los medios respondedores.
Por concepto de economía de escala, la mercancía se almacena en grandes centros de distribución (centralización y distribución), algo lógico económicamente hablando, pero fatal en logística de desastres. Cuando sus vías de conexión quedan interrumpidas, se impide el normal flujo de abastecimiento, aspecto que se ve recrudecido por la rigidez que tiene la mayoría de las empresas del rubro que adolecen de medidas alternativas de transporte, restándole flexibilidad. Esto último (desabastecimiento), induce además a problemas de seguridad al incitar al saqueo de los centros de acopio en la zona afectada.
La recuperación puede tardar hasta semanas, por lo que la población requerirá continuar laborando, lo que representa un aspecto no menor al tener que trasladarse a sus respectivos lugares de trabajo o centro de distribución de alimentos y ayuda. Este factor, es difícilmente superable sin la participación de la autoridad, pero puede mejorarse si se cuenta con un medio alternativo como una bicicleta.
Energía
Países como Chile que poseen un sistema interconectado central, ante la ocurrencia de un evento que lo afecte en puntos críticos, puede fácilmente quedar sin alimentación eléctrica gran parte del territorio.
Normalmente, los edificios cuentan con sus propios grupos electrógenos, pero en si vive en una casas necesitará modificar su sistema de alimentación en el hogar y tener un circuito reducido a aquellos sectores que estrictamente requieren de energía para operar equipos esenciales (refrigerador, anafes, equipos de comunicaciones, sistemas de ventilación para enfermos, etc.); ya sea mediante un generador portátil, sistema eólico o solar.
Este es un aspecto crítico, que afectará además, significativamente la conservación de alimentos, especialmente los congelados.
Salud
Constituye uno de los factores más preocupantes, cuya respuesta requiere una apropiada evaluación  para su coordinación. Su mal manejo desencadena en problemas de seguridad y caos. De ahí que la restauración de los servicios de salud es primordial.
Naturalmente, posterior a la ocurrencia de un evento de magnitud, es esperable dependiendo de lo afectado que se encuentra la infraestructura (sistema de agua, alcantarillado y manejo de la basura) que existan brotes de vectores, los que pueden generar epidemias y plagas, donde las enfermedades infecciosas tienen una alta mortalidad. No obstante, con un adecuado manejo, estas pueden reducirse o evitarse.
También es necesario considerar que los eventos de alto impacto, en situaciones límites, generan en un principio actos de generosidad por parte de la gente, pero cuando hay escases de alimentos y con malas o nulas condiciones sanitarias, aflora lo peor del comportamiento humano, desencadenando en actos de violencia y descontrol.
Generalmente los efectos que causa un evento de proporciones en el área sanitaria son:
  • Aumento de fallecimiento por enfermedades no transmisibles[6].
  • Desnutrición.
  • Falta de protección.
  • Aumento del pánico y disminución de la moral

Desde el punto de vista infectológico[7]
  • Fase de impacto (0-4 días)
    • Liberación.
    • Infecciones de tejidos blandos inmediatos 
  • Fase posterior impacto (4 días- 4 semanas)
    • Transmisión vía aérea, por los alimentos, por medio del agua y a través de vectores. 
  • Fase de recuperación (después de 4 semanas)
    • Aquellas enfermedades transmitidas por vectores con larga incubación y crónicas.

Considerando lo anterior, desde el punto de vista particular, esto puede mitigarse, al contar con baños químicos, agua acopiada para consumo e higiene, elementos desinfectantes en aerosol y gel, guantes quirúrgicos, máscaras de papel, útiles de aseo personal, etc. y todo aquello que le permita mantener lo más sanitizado el ambiente donde habita, en espera de su reubicación o reconstrucción.
Especial cuidado, se deberá tener con aquellos integrantes de su grupo familiar que sufran alguna afección o discapacidad. Además de los menores y lactantes.
¿Hay algo más?
Junto a las medidas indicadas anteriormente y observando las experiencias de personas dedicadas a esto, lo cierto es que no estaría demás contar con un:
  • EDC (Everyday Carry), consiste en un pequeño bolso, estuche o sobre impermeable, que contiene aquello que Ud., estime primordial para sortear un accidente o evento en el tránsito entre su hogar y oficina.
  • Get Home Bag, mochila preparada con algunas herramientas y equipos esenciales de superviviencia, alimentos y agua en el caso de la ocurrencia de un evento, que le permitirá subsistir por un par de días.
  • Bug Out Bag, corresponde a un bolso de mayor tamaño con equipo y elementos necesarios para subsistir una o dos semanas.
Considere en lo posible, manuales denominados DIY (Do It Yourself), que contienen instrucciones para solucionar problemas caseros, operar equipos de emergencias, reparar autos, primeros auxilios, etc.
Esto no se tata de estar preparado para combatir zombies, enfrentar ataques terroristas, sobrevivir a desastres nucleares o bacteriológicos, ni nada por el estilo, ¡ES SÓLO SENTIDO COMÚN! para mitigar los efectos de un evento natural o antrópico y hacer un poco más llevadera su estancia y la de su grupo familiar, especialmente la de niños, adultos mayores y enfermos, mientras se recupera la normalidad. De ahí, que estar preparado no es algo descabellado y es parte del concepto de ciudadano resiliente.
Como una forma lúdica de aproximarse al tema, en Chile, existen escuelas de supervivencia, a las que asisten padres e hijos como una actividad recreativa, incluso las empresas premian a sus ejecutivos invitándolos a participar de ellas para desarrollar habilidades de liderazgo y trabajo en equipo. (Recomiendo http://www.supervivencia.cl/)
Finalmente, si bien la problemática de la Reducción del Riesgo de Desastres[8], corresponde a políticas y medidas que actúen sobre los factores que causan los eventos, en lo que respecta a la preparación, también hay una responsabilidad de las personas; ya que debe iniciarse de forma individual, familiar y comunitaria.
Es preciso recordar, que los sistemas de una ciudad, están diseñados para funcionar en tiempos de normalidad, por lo que no es inesperado que fallen ante la ocurrencia de un evento. En Chile tenemos vivencias, pero parece que nadie estudia las experiencias obtenidas. Somos reactivos, no proactivos.
 Recuerde que el crecimiento y desarrollo de las ciudades, va de la mano con la concentración del riesgo.
 [1] Evento/Incidente: Acontecimiento, natural o producto de la acción humana, que requiere una respuesta para proteger la vida, los bienes y el medio ambiente. Los incidentes pueden incluir, por ejemplo, incendios forestales y urbanos, inundaciones, derrames de materiales peligrosos, accidentes nucleares, accidentes de aeronaves, sismos, tsunamis, guerras, ataques terroristas, disturbios civiles y otros eventos que requieren de una respuesta de emergencia. Que un evento derive en una emergencia, desastre o catástrofe dependerá de la capacidad de respuesta de la comunidad afectada. Manual del participante curso: “Operaciones de emergencias, nivel I”
[2] Prepper: Alguien que centra sus esfuerzos en prepararse para enfrentar los peores escenarios. Persona que toma la responsabilidad personal y la autosuficiencia como una parte importante de la vida.
Survivalist: Es una persona que dedica gran cantidad de tiempo a aprender y practicar las habilidades primitivas, para ser capaz de sobrevivir frente a las amenazas naturales en muchos entornos diferentes. No obstante, algunos aprenden cómo hacer frente a las amenazas urbanas o escenarios de combate.
[3] Desde la Declaración Universal de los Derechos Humanos en 1948, el Derecho a tener un albergue adecuado es reconocido como un componente del Derecho a un adecuado estándar de vida.
[4] Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el abastecimiento de agua por persona debe ser suficiente y continuo para el uso personal y doméstico. Estos usos incluyen de forma general el agua de beber, el saneamiento personal, la preparación de alimentos, la limpieza del hogar y la higiene personal. Siendo por lo tanto, necesarios entre 50 y 100 litros de agua por persona / día para garantizar que se cubren las necesidades más básicas y se reduzcan las preocupaciones en materia de salud. http://www.un.org/spanish/waterforlifedecade/human_right_to_water.shtml
[5] Sistema basado en una reacción exotérmica que se genera a partir de la adición de una pequeña cantidad de agua en un sachet, especialmente diseñado para cada sobre de alimento, alcanzando los 100° C, pudiendo calentar 250 grs, aprox. en doce minutos.
[7] Ricardo Castro MD Pontificia Universidad Catolica de Chile, Department of Intensive Care Medicine, Santiago, Chile http://slideplayer.com/slide/3778965/
 [8]Reducción del Riesgo de Desastres: corresponde al concepto y la práctica de reducir el riesgo de desastres mediante esfuerzos sistemáticos dirigidos al análisis y a la gestión de los factores causales de los desastres, lo que incluye la reducción del grado de exposición a las amenazas, la disminución de la vulnerabilidad de la población y la propiedad, una gestión  sensata de los suelos y del medio ambiente, y el mejoramiento de la preparación ante los eventos adversos. http://www.unisdr.org/files/7817_UNISDRTerminologySpanish.pdf

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