martes, 26 de abril de 2016

The supply chain management in disaster response.



Along with the optimal use of emergency responder’s means, the second problem is generated on the Supply Chain Management (SCM) upon the occurrence of a disaster. This is mainly, because there is no administration with an adequate emergency response capacity with such magnitudes backing.
Regarding the phases in Disaster Management (DM), practically the vast majority agrees with these four[1]:
  • Prevention and Mitigation,
  • Preparation,
  • Response,
The reader, will agree that it is impossible to use and sustain the Supply Chain (SC) in an effectively way, without having developed it properly in stages prior to response. Therefore, the need to generate meeting points, coordination and collaboration in this field among all the actors, is something essentially inevitable.
Except on the first phase, in which the regulatory framework will allow the SCM planning, on the next phases, the logistics cycle (requirements determination, acquisition, distribution) is basically involved, either physically or theoretically, as appropriate.
However, it is essential to consider a logistic vision during the development of rules and regulations at the first phase, in order to generate an appreciation and sensitivity from who will be responsible on materializing the SCM.
Now, the problems generated in the SC, not only affects the way how is materialized, since it also requires considerations on Integrated Logistics Support (ILS[2]), aspects of vital importance for logisticians, since that determines the equipment’s cost, to perform logistic support tasks, ensuring operational readiness throughout their entire life cycle. A determining factor when SC means must be considered, especially for disaster response.
Whereas, the degree of response is directly proportional to the magnitude of the event impact in an area ratio, which is logical, there are factors that affect directly to the SCM, influence the quality of service and the speed with which it materializes:
  • Geographic location.
Especially if the affected area are concentrated major logistics centers of the country, where potential humanitarian help it may be destroy. As well, excessive concentration of resources, could avoid an optimal use.
  • An adequate resilience capacity of the SC and SCM
It is necessary to have a hierarchical structure to integrate and coordinate the civic-military support, with a flexible planning, to obtain, transfer and deliver aid with the flow that is required (lead time), reacting to unexpected changes caused by other events catastrophic or factors that may alter the demand. Besides an alternative plans to react and to maintain resilience.
This will improve efficiency and effectiveness, which means less time and more lives saved, when it comes to humanitarian support tasks.
  • Connectivity for the affected area.
It will require the use of various means of transport, including intermodal, where military means acquire an special value for their capacities.
When one of these three factors is affected, critical situations happen, e.g.: Valparaiso (Chile), where the collection centers collapsed for excess of aid sent it to the affected area or the shortages generated, in places further away after the 2010 earthquake.
So, the SCM importance acquired, is vital for a proper coordination and disaster assistance; because it will integrate the efforts and resources of state organizations, civil society organizations and suppliers (national and / or international), optimizing processes and reducing response times.
This is a pending task in Chile, which requires urgency and a cross participation covering all sectors and actors, which contribute to the tasks of humanitarian aid. Here, logisticians have much to say.
The risks associated with our history in terms of natural and anthropic disasters, added a high degree of operational risk. We have events with high impact on the supply system of basic services, connectivity, food resources, shelter and protection. Where a lack of preventive culture is clear!
With so many events occurred to date, we should have standard models to deal moderately with almost everything, but it seems that more and more actors are involved without a coordinating body, which does not allow an adequate SCM.  This potentially can create a "disaster" from a logistic point of view.

Su entorno es más frágil de lo que UD. cree



En plena zona urbana, nadie piensa que el enfrentar una crisis pueda ser realmente difícil; ya que se cuenta con todos los servicios básicos disponibles, lo que hace poco probable que un desastre los pueda afectar. Sin embargo, el desborde del río Mapocho en Chile, demostró que esto puede tornarse sumamente adverso, incluso en los sectores más acomodados.
Con la ocurrencia de un solo evento[1], que tenga repercusiones en uno o más de estos factores: protección, alimentación, transporte, energía y salud, su bienestar y seguridad cambiarán drásticamente.
A pesar de existir toda una corriente en materia de preparación individual para emergencias (Preppers / Survivalist[2]). Esto, todavía no se ha internalizado en nuestra sociedad y pareciera en primer lugar, que todos ven como algo poco probable que los afecte un evento y en segundo término, la sociedad está convencida que la responsabilidad descansa netamente en las autoridades, pero resulta que cada individuo puede perfectamente contribuir a mitigar los efectos que ocasionaría un eventual incidente, adoptando simples medias y con una pequeña inversión inicial.
Analizaremos cómo se puede reducir el impacto de eventos en los factores indicados en párrafos anteriores:
Protección (abrigo)[3]
Toda vez que ocurre un evento que desencadena en emergencia / desastre o catástrofe, el impacto es mayor especialmente en zonas urbanas, principalmente por la alta concentración poblacional que hay a diferencia de los sectores rurales, dificultando la gestión del desastre (Disaster Management, DM). Sin embargo, en zonas rurales, se debe lidiar con impactos favorecidos por la precariedad de los asentamientos, falta de servicios básicos (aunque de cierta forma, tienen un mayor grado de resiliencia que las personas que habitan en sectores urbanizados), inestabilidad de las ubicaciones en que se encuentran las localidades y la mala calidad de construcción y materiales empleados para ello. En cambio, en las zonas urbanas, todo se agrava, al existir mayor cantidad de residentes por metro cuadrado y porque las condiciones sanitarias recrudecen a velocidad exponencial, especialmente en edificios.
Cuando el inmueble queda imposibilitado de ser habitado por sus integrantes; ya sea por destrucción total o parcial, a causa de diversos efectos (agua, fuego, movimiento telúrico), el objetivo más urgente es proporcionar abrigo a las personas, que les permita protegerse y asegurar su salud e integridad.
Las personas desamparadas (homeless), son quienes se encuentran en mayor desventaja al no poseer red apoyo familiar y porque  generalmente albergan en sectores altamente peligrosos y expuestos.
El resto de la población que no cuente con apoyo de familiares o vecinos por estar ubicados en otras zonas o encontrarse en las mismas condiciones de desamparo, requerirá también de albergues y a pesar de lo que se piense, puede que no deseen ser trasladados a sitios habilitados para tal efecto. Esto último, por diversas razones como sentimientos de arraigo a sus pertenecías o alejamiento de su comunidad.
Además, diversas consideraciones deben ser tomadas en cuenta al establecer un sitio de albergue, como poseer servicio médicos para persona con afecciones serias que no requieren hospitalización, pero si tratamientos médicos y medidas estructurales especiales debido a sus discapacidad.
Si vive en un edifico (cuando las condiciones estructurales lo permitan) y no quiere ser trasladado a un albergue, debe considerar que la falta de agua generará graves problemas sanitarios. Asimismo, el acceso a pisos superiores sin energía será otro problema. Si vive en casa, debe poseer una carpa apropiada al número de integrantes que habitan el inmueble. Actualmente, existen en el mercado todo tipo de carpas desde aquellas destinadas sólo al alojamiento, hasta otras que permiten contar con espacios destinados a comedores. En una versión más onerosa están las denominadas campers.
Cualquiera sea su tipo de habitat, el equipamiento básico recomendable para establecer un refugio:
  • Saco de dormir (adecuado a las temperaturas más bajas que se registren en la zona afectada), son fáciles de lavar, limpiar y almacenar.
  • Ropa de abrigo.
  • Lámpara (pila, gas, solar, guirnaldas led)
  • Cocinilla (policombustible, anafe eléctrico)
  • Baño químico.
  • Elementos de cocina.
  • Depósito para almacenamiento de agua[4] y combustible.
  • Víveres en conserva, congelados (si cuenta con electricidad), raciones de combate (Meal Ready to Eat, MRE.)

Alimentación
Lo normal es que cada residencia cuente con una despensa de alimentos que le brinde autonomía para dos o tres semanas, en alimentos perecibles y no perecibles, factor que se ve fuertemente afectado al no contar con electricidad, para conservar apropiadamente estos últimos.
A parte de las típicas conservas de frutas y legumbres, existen platos preparados enlatados, que son ideales para este tipo de situaciones.
Considerando que el 75% o más de los alimentos que se conservan en una despensa requieren agua para su preparación, es un aspecto no menor cuando esta escasea.
La experiencia indica que una familia debe tener alimentación para a lo menos una semana por cada individuo.
Al respecto, existe en el mercado una gran variedad de comidas de uso militar MRE, con una duración de cuatro años y una amplia variedad de menús, según el país que las elabore. La principal características fuera de poseer media ración y ración completa (24 horas dos comidas), es que cuentan con un novedoso sistema de calentamiento sin llama (Flameless Ration Heater, FRH)[5].
Transporte
La interrupción del transporte, tiene un fuerte impacto en el funcionamiento normal de una ciudad. La interconexión vial es cada vez más compleja y obedece a modelos de simulación que considera altos flujos entre los diferentes nodos de conectividad que componen la red pública de transporte, lo que normalmente genera puntos altamente vulnerables como las rotondas, que se convierten en verdaderos cuellos de botella ante la ocurrencia de un incidente.
La complejidad de las autopistas y su diseño normalmente orientado a aliviar el flujo interno de la ciudad, son en realidad sumamente complejas cuando se trata de evacuarlas, ya que concentran a un gran número de vehículos con salidas distantes unas de otras y que generalmente desembocan en calles, incapaces de soportar el flujo vehicular necesario.
Este factor afecta inmediatamente a la cadena logística, en materia de abastecimiento y de tiempo de respuesta de parte de los medios respondedores.
Por concepto de economía de escala, la mercancía se almacena en grandes centros de distribución (centralización y distribución), algo lógico económicamente hablando, pero fatal en logística de desastres. Cuando sus vías de conexión quedan interrumpidas, se impide el normal flujo de abastecimiento, aspecto que se ve recrudecido por la rigidez que tiene la mayoría de las empresas del rubro que adolecen de medidas alternativas de transporte, restándole flexibilidad. Esto último (desabastecimiento), induce además a problemas de seguridad al incitar al saqueo de los centros de acopio en la zona afectada.
La recuperación puede tardar hasta semanas, por lo que la población requerirá continuar laborando, lo que representa un aspecto no menor al tener que trasladarse a sus respectivos lugares de trabajo o centro de distribución de alimentos y ayuda. Este factor, es difícilmente superable sin la participación de la autoridad, pero puede mejorarse si se cuenta con un medio alternativo como una bicicleta.
Energía
Países como Chile que poseen un sistema interconectado central, ante la ocurrencia de un evento que lo afecte en puntos críticos, puede fácilmente quedar sin alimentación eléctrica gran parte del territorio.
Normalmente, los edificios cuentan con sus propios grupos electrógenos, pero en si vive en una casas necesitará modificar su sistema de alimentación en el hogar y tener un circuito reducido a aquellos sectores que estrictamente requieren de energía para operar equipos esenciales (refrigerador, anafes, equipos de comunicaciones, sistemas de ventilación para enfermos, etc.); ya sea mediante un generador portátil, sistema eólico o solar.
Este es un aspecto crítico, que afectará además, significativamente la conservación de alimentos, especialmente los congelados.
Salud
Constituye uno de los factores más preocupantes, cuya respuesta requiere una apropiada evaluación  para su coordinación. Su mal manejo desencadena en problemas de seguridad y caos. De ahí que la restauración de los servicios de salud es primordial.
Naturalmente, posterior a la ocurrencia de un evento de magnitud, es esperable dependiendo de lo afectado que se encuentra la infraestructura (sistema de agua, alcantarillado y manejo de la basura) que existan brotes de vectores, los que pueden generar epidemias y plagas, donde las enfermedades infecciosas tienen una alta mortalidad. No obstante, con un adecuado manejo, estas pueden reducirse o evitarse.
También es necesario considerar que los eventos de alto impacto, en situaciones límites, generan en un principio actos de generosidad por parte de la gente, pero cuando hay escases de alimentos y con malas o nulas condiciones sanitarias, aflora lo peor del comportamiento humano, desencadenando en actos de violencia y descontrol.
Generalmente los efectos que causa un evento de proporciones en el área sanitaria son:
  • Aumento de fallecimiento por enfermedades no transmisibles[6].
  • Desnutrición.
  • Falta de protección.
  • Aumento del pánico y disminución de la moral

Desde el punto de vista infectológico[7]
  • Fase de impacto (0-4 días)
    • Liberación.
    • Infecciones de tejidos blandos inmediatos 
  • Fase posterior impacto (4 días- 4 semanas)
    • Transmisión vía aérea, por los alimentos, por medio del agua y a través de vectores. 
  • Fase de recuperación (después de 4 semanas)
    • Aquellas enfermedades transmitidas por vectores con larga incubación y crónicas.

Considerando lo anterior, desde el punto de vista particular, esto puede mitigarse, al contar con baños químicos, agua acopiada para consumo e higiene, elementos desinfectantes en aerosol y gel, guantes quirúrgicos, máscaras de papel, útiles de aseo personal, etc. y todo aquello que le permita mantener lo más sanitizado el ambiente donde habita, en espera de su reubicación o reconstrucción.
Especial cuidado, se deberá tener con aquellos integrantes de su grupo familiar que sufran alguna afección o discapacidad. Además de los menores y lactantes.
¿Hay algo más?
Junto a las medidas indicadas anteriormente y observando las experiencias de personas dedicadas a esto, lo cierto es que no estaría demás contar con un:
  • EDC (Everyday Carry), consiste en un pequeño bolso, estuche o sobre impermeable, que contiene aquello que Ud., estime primordial para sortear un accidente o evento en el tránsito entre su hogar y oficina.
  • Get Home Bag, mochila preparada con algunas herramientas y equipos esenciales de superviviencia, alimentos y agua en el caso de la ocurrencia de un evento, que le permitirá subsistir por un par de días.
  • Bug Out Bag, corresponde a un bolso de mayor tamaño con equipo y elementos necesarios para subsistir una o dos semanas.
Considere en lo posible, manuales denominados DIY (Do It Yourself), que contienen instrucciones para solucionar problemas caseros, operar equipos de emergencias, reparar autos, primeros auxilios, etc.
Esto no se tata de estar preparado para combatir zombies, enfrentar ataques terroristas, sobrevivir a desastres nucleares o bacteriológicos, ni nada por el estilo, ¡ES SÓLO SENTIDO COMÚN! para mitigar los efectos de un evento natural o antrópico y hacer un poco más llevadera su estancia y la de su grupo familiar, especialmente la de niños, adultos mayores y enfermos, mientras se recupera la normalidad. De ahí, que estar preparado no es algo descabellado y es parte del concepto de ciudadano resiliente.
Como una forma lúdica de aproximarse al tema, en Chile, existen escuelas de supervivencia, a las que asisten padres e hijos como una actividad recreativa, incluso las empresas premian a sus ejecutivos invitándolos a participar de ellas para desarrollar habilidades de liderazgo y trabajo en equipo. (Recomiendo http://www.supervivencia.cl/)
Finalmente, si bien la problemática de la Reducción del Riesgo de Desastres[8], corresponde a políticas y medidas que actúen sobre los factores que causan los eventos, en lo que respecta a la preparación, también hay una responsabilidad de las personas; ya que debe iniciarse de forma individual, familiar y comunitaria.
Es preciso recordar, que los sistemas de una ciudad, están diseñados para funcionar en tiempos de normalidad, por lo que no es inesperado que fallen ante la ocurrencia de un evento. En Chile tenemos vivencias, pero parece que nadie estudia las experiencias obtenidas. Somos reactivos, no proactivos.
 Recuerde que el crecimiento y desarrollo de las ciudades, va de la mano con la concentración del riesgo.
 [1] Evento/Incidente: Acontecimiento, natural o producto de la acción humana, que requiere una respuesta para proteger la vida, los bienes y el medio ambiente. Los incidentes pueden incluir, por ejemplo, incendios forestales y urbanos, inundaciones, derrames de materiales peligrosos, accidentes nucleares, accidentes de aeronaves, sismos, tsunamis, guerras, ataques terroristas, disturbios civiles y otros eventos que requieren de una respuesta de emergencia. Que un evento derive en una emergencia, desastre o catástrofe dependerá de la capacidad de respuesta de la comunidad afectada. Manual del participante curso: “Operaciones de emergencias, nivel I”
[2] Prepper: Alguien que centra sus esfuerzos en prepararse para enfrentar los peores escenarios. Persona que toma la responsabilidad personal y la autosuficiencia como una parte importante de la vida.
Survivalist: Es una persona que dedica gran cantidad de tiempo a aprender y practicar las habilidades primitivas, para ser capaz de sobrevivir frente a las amenazas naturales en muchos entornos diferentes. No obstante, algunos aprenden cómo hacer frente a las amenazas urbanas o escenarios de combate.
[3] Desde la Declaración Universal de los Derechos Humanos en 1948, el Derecho a tener un albergue adecuado es reconocido como un componente del Derecho a un adecuado estándar de vida.
[4] Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el abastecimiento de agua por persona debe ser suficiente y continuo para el uso personal y doméstico. Estos usos incluyen de forma general el agua de beber, el saneamiento personal, la preparación de alimentos, la limpieza del hogar y la higiene personal. Siendo por lo tanto, necesarios entre 50 y 100 litros de agua por persona / día para garantizar que se cubren las necesidades más básicas y se reduzcan las preocupaciones en materia de salud. http://www.un.org/spanish/waterforlifedecade/human_right_to_water.shtml
[5] Sistema basado en una reacción exotérmica que se genera a partir de la adición de una pequeña cantidad de agua en un sachet, especialmente diseñado para cada sobre de alimento, alcanzando los 100° C, pudiendo calentar 250 grs, aprox. en doce minutos.
[7] Ricardo Castro MD Pontificia Universidad Catolica de Chile, Department of Intensive Care Medicine, Santiago, Chile http://slideplayer.com/slide/3778965/
 [8]Reducción del Riesgo de Desastres: corresponde al concepto y la práctica de reducir el riesgo de desastres mediante esfuerzos sistemáticos dirigidos al análisis y a la gestión de los factores causales de los desastres, lo que incluye la reducción del grado de exposición a las amenazas, la disminución de la vulnerabilidad de la población y la propiedad, una gestión  sensata de los suelos y del medio ambiente, y el mejoramiento de la preparación ante los eventos adversos. http://www.unisdr.org/files/7817_UNISDRTerminologySpanish.pdf

miércoles, 13 de abril de 2016

El equipo ideal



A menudo los artículos sobre sistemas de sanitización y acceso al agua, hacen referencia a países del tercer mundo. Aunque de acuerdo con el World Resources Institute, para el año 2040, esto empeorará[1] a nivel mundial donde la problemática es realmente grave, especialmente en los casos urbanos, debido a una mayor concentración de personas por metro cuadrado, cuyo panorama empeora en situaciones de desastre, aún en países desarrollados o en vía de serlo.
No obstante, el acceso al agua limpia y de uso sanitario ser considerada como esencial para la realización de todos los Derechos Humanos y reconocida por la Asamblea General de las Naciones Unidas (resolución 64/292[2]), todavía queda mucho por hacer en infraestructura y calidad, situación que se ve agravada ante la ocurrencia de desastres, ya que comúnmente no tienen capacidad de resiliencia. Lo anterior, se agudiza además porque generalmente las fuentes de agua se encuentran fuera de los límites de la ciudad y por lo tanto se añade otro factor, el transporte.
En esta etapa entran en acción los sistemas purificadores de agua, de los cuales existe la más amplia gama en tamaños y capacidades. Como es sabido, en etapas posteriores a la ocurrencia de un desastre, un gran número de donantes (motivados por diversos tipos de intereses), realizan aportes en equipamiento y alimentos para contribuir a mitigar los efectos causados por el evento. No obstante, un problema generalizado es el tipo de equipo que habitualmente entregan, el cual muchas veces es enviado al área de misión desde el país de origen de la organización, como una forma de proyectar y respaldar su tecnología, pero a menudo es entregado sin el entrenamiento ni sostenimiento adecuado (para las operaciones de corto alcance), lo que sí ocurre en los proyectos que desarrollan ONG´s en términos de largo plazo.
A veces recibes una obra maestra en materia de tecnología, pero al igual que los alimentos, en el área de misión también se sufre de escases de combustible, repuestos e insumos, por lo que si no posee la característica de ser policombustible y con piezas adaptables, puedes terminar con una excelente pieza de museo (¡¡sucede!!).
Desde el punto de vista de las necesidades que surgen en situaciones de desastre, en mi opinión lo ideal, tanto para equipos de uso masivo como individual, deben considerar:
A. Transportabilidad
1. Plantas de uso masivo
Esto obedece a que en la mayoría de los casos; a excepción cuando se trata de zonas urbanas, los caminos de acceso tanto a la zona afectada como a las fuentes de agua, por lo general se encontrarán cortados y se requerirá el uso de medios aéreos o marítimos. Por lo que su tamaño y peso no debe ser excesivo.
 Aéreo: Podría requerir ser lanzado en paracaídas o transportado por pequeños helicópteros.
 Marítimo: De no contar con un muelle que permita el atraque de la embarcación por su envergadura, se requeriría en pequeñas embarcaciones.
 Para ambos casos, el equipo debe ser robusto (MILSPEC), impermeable y con tomas para su fijación (medidas y sistemas de sujeción estándar para containers).
2. Individual:
 Botellas de no más de 2 lts.,
Pillow tanks livianos con asas de transporte.
Instrucciones claras (considerando público no letrado)
 B. Fácil de operar
Esto requiere que su manipulación, instalación, operación y mantenimiento no necesite de mano de obra especializada; excepto en aquellos niveles de mantenimiento o reparación de segundo grado o superior.
C. Bajo costo de operación
Capaz de operar largos períodos; a pesar de tener un bajo o nulo mantenimiento.
Insumos estándar con diseño de fácil obtención e identificación en el mercado mundial (Nato Stock Number, NSN), de acuerdo con la Agencia de Apoyo y Contratación de la OTAN (NATO Support and Procurement Agency, NSPA) http://www.nspa.nato.int/en/organization/nspa/nspa.htm
D. Múltiples fuentes de alimentación
La planta debe tener en lo posible duplicidad de capacidad de alimentación (policombustible) u otro tipo alternativo de fuente de energía.
E. Multiple Sistema de coplas
 Es muy común encontrar diferentes sistemas de coplas para conectar mangueras (generalmente se utilizan las de incendio), por lo que una buena solución, es considerar adaptadores para las más comunes (tipo storz u otras).
 Claro está que el mayor desarrollo por lo general es motivado por el sector militar antes que el humanitario, donde no se considera un aspecto fundamental que es la disponibilidad de medios y recursos.
La tecnología es buena, pero en aspectos humanitarios, estimo debe existir un punto de equilibrio entre eficiencia y efectividad.
Cualquier empresa que busque insertarse en el Mercado de equipamiento en apoyo de desastres, a mi juicio, debiera considerar a lo menos lo señalado en los puntos anteriores.
 ¡Manténganlo simple!

martes, 12 de abril de 2016

The ideal equipment



Often, articles about sanitation systems and access to water, refers to third world countries. Although according to the world Resources Institute, on 2040 this will worsen globally, especially in urban cases, due to a higher concentration of people per square meter, the situation is even worse in disaster situations, even in developed countries or in process of being so.
However, the access to clean drinking water and sanitation it is regarded as essential to the realization of all human rights, recognized by The United Nations General Assembly (resolution 64/292), but still there is a lot to do on infrastructure and quality, this situation is aggravated by the occurrence of disasters, as they commonly do not have resilience. The above is further exacerbated because generally water sources are outside the city limits and therefore another factor, transportation is added.
At this stage, the purifying water systems get into the action, where you can find the widest range of sizes and capacities. As is known, there are also a large number of donors, motivated by the most different types of interest involved in disaster situations. However, a widespread problem is the type of equipment normally delivered, which often is sent it to the affected area, from others countries as a way to support, but to project and support its technology also, which often come  without training and support (short-term operations). Sometimes you get a piece of art, but as the same of food deficit, fuel resources and spare parts also suffer shortages. Without the appropriate fuel or water filter is over!!!!! and it becomes an excellent museum piece (it happens).
Analyzing with common sense and from the point of view of disaster situations needs, in my opinion the ideal for massive and individual use (water purifying systems), should consider:
A. Portability
      This is because in most cases; except when it comes to urban areas, access             roads and water sources are affected as well.
      1. Transportation
           a) Massive plant (container size)
               Air or maritime means will be required. Then, Size and weight should                    not be excessive (Compact and transportable).
               Airlift: It may require air dropped or transported by small helicopters.
                Maritime: structure requires to be customized to fit a standard shipping                 container.
               In both cases, the equipment must be robust with shock bearing                              capacity, waterproof and with jacks for fixing (Container Corner                              Castings) (MILSPEC).
           b) Individual:
                    Bottles: no more than 2 liters.
                    Pillow or light tanks: with carrying handles.
                    Clear instructions (considering illiterate people) 
  1. Water sources 
         Depending of the type/grade of contamination, different applications could           be required. 
B. Easy to operate
       Installation, operation and maintenance with minimum skilled labor; except        on second grade maintenance level or repair. 
C. Low cost of operation
      Capable of operate for long periods; despite having a low or no maintenance.
        Standard parts design with NSN (NATO Stock Number, NSN)                                   identification. Available on the world market and According with the NATO         Support and Procurement Agency, NSPA                                                                         http://www.nspa.nato.int/en/organization/nspa/ nspa.htm
D. Multiple power supplies 
      Besides with the food deficit, usually fuel resources also suffer shortages, so         the plant needs duplicity power capacity (multifuel) or another alternative             source of energy.
E. Multiple coupling
      It is very common to find many different coupling systems to connect hoses.         So a good solution is to include a set of fire water hose connectors (storz                 coupling and traditional hose coupling)
Technology is good, but in humanitarian aspects, I believe there must be a balance between efficiency and effectiveness.
Of course, the further development usually is motivated by the military rather than humanitarian sector, where means and resources are not a problem at least for deployed forces.
Any enterprise which is looking for disaster support, I believe, should considerer at least the points mentioned above.
Just keep it simple!

miércoles, 6 de abril de 2016

La gestión de la cadena de abastecimiento en la respuesta a desastres.




Junto con el óptimo empelo de los medios de emergencia respondedores, el segundo problema se genera en la gestión de la cadena de abastecimiento (Supply Chain Management, SCM) ante la ocurrencia de un desastre. Esto, principalmente debido a que no hay administración que cuente con un respaldo suficiente para sostener una respuesta adecuada ante una emergencia de magnitud.
Respecto de las fases que componen la gestión del desastre (Disaster Management), prácticamente la gran mayoría coincide con estas cuatro[1]:
  • Prevención y mitigación,
  • Preparación,
  • Respuesta,
  • Recuperación
El lector, concordará con que es imposible que la cadena de abastecimiento (Supply Chain, SC) puede emplearse y sostenerse de manera efectiva, sin antes haberse desarrollado adecuadamente en las etapas anteriores a la respuesta. Por lo tanto, la necesidad de generar puntos de encuentro, coordinación y colaboración en esta materia, entre todos los actores, es fundamentalmente inevitable.
A excepción de la primera fase, en la cual se establece el marco regulatorio que permitirá el desarrollo de la planificación de la SCM, para las fases que continúan, en todas interviene básicamente el ciclo logístico (Determinación de necesidades – obtención - distribución), ya sea de manera teórica o física, según corresponda.
No obstante, es primordial que en la elaboración de las disposiciones y regulaciones de la primera fase, se incorpore la visión de especialistas en logística que permitan obtener una apreciación y sensibilidad en la materia de quienes serán los responsables en materializarla, para visualizar como se desarrollará la SCM.
Ahora, la problemática que genera el SC, no sólo afecta de la forma en que esta se materializa, puesto que requiere también consideraciones en aspectos de apoyo logístico integrado (Integrated Logistic Support,ILS), que para los especialistas en logística adquiere una importancia vital, toda vez que permite determinar el costo de soportabilidad[2] que tendrá el equipamiento necesario para realizar las tareas de apoyo logístico, asegurando su disponibilidad operativa durante todo su ciclo de vida, factor determinante al momento de realizar la evaluación de los medios a considerar en la planificación de proyectos de SC para desastres.
Considerando, que el grado de respuesta va en relación directamente proporcional a la magnitud del evento que impacte en una zona, lo que es lógico, existen factores que indicen directamente la SCM, afectando la calidad del servicio y la rapidez con que se materialice, a saber:
  • Lugar geográfico donde ocurre.
Especialmente, si en la zona afectada se encuentran concentrados los principales centros de acopio logístico del país, donde puede verse inutilizada gran parte de la ayuda potencial necesaria. Como también, el exceso de concentración de recursos, que impidan su manejo.
  •  Capacidad de resiliencia de la SC y adecuada SCM.
 Es necesario contar con una estructura jerarquizada que integre y coordine el apoyo cívico- militar, con una planificación flexible, que permita obtener, trasladar y entregar la ayuda con el flujo que es requerida (lead time), reaccionando a cambios inesperados causados por otros eventos catastróficos o factores que alteren la demanda. Esto, acompañado de planes de planes alternativos que permitan reaccionar para mantener la resiliencia.
Lo anterior, permitirá mejorar la eficiencia y efectividad, que se traduce en menos tiempo y más vidas salvadas, cuando se trata de tareas de apoyo humanitario.
  •   Conectividad del área afectada.
Requerirá de la utilización de diversos medios de transporte, incluso de la intermodalidad, donde especial valor adquieren los medios militares por sus capacidades. 
Cuando uno de estos tres factores se ve afectado, se generan situaciones como la vivida en Valparaíso, donde colapsaron los centros de acopio por exceso de la ayuda enviada a la zona afectada, o el desabastecimiento en lugares más alejados tras el terremoto de 2010. 
La importancia que adquiere por tanto la SCM, es vital para una adecuada coordinación y materialización de la ayuda requerida en desastres; ya que permitirá integrar los esfuerzos y medios de organizaciones estatales, sociedad civil organizada y proveedores de recursos nacionales e internacionales, optimizando los procesos y reduciendo tiempos de respuesta.
Esta es una tarea pendiente en Chile, que requiere urgencia y participación transversal abarcando a todos los sectores y actores que de una u otra forma contribuyen en las tareas de ayuda humanitaria y donde los especialistas en logística tienen mucho que decir.
Los riesgos asociados a nuestra historia en materia de desastres naturales y antrópicos, adicionan un grado de riesgo operacional alto; ya que tenemos sucesos cuyos efectos son de alto impacto, por la falta de cultura preventiva con fuerte repercusión en el sistema de abastecimiento de servicios básicos, conectividad, recursos alimenticios, de abrigo y protección.
Con tantos eventos ocurridos a la fecha, debiéramos contar con modelos estándares que sirvan medianamente casi para todo, pero parece que cada vez intervienen más actores de forma aislada y desorganizada, sin un ente coordinador, lo que no permite realizar una adecuada SCM, que potencialmente puede crear un "desastre” logísticamente hablando.

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